La decisión judicial de abrir juicio oral contra Begoña Gómez ha vuelto a situar al Gobierno en el centro de la polémica política. Más allá del recorrido que tenga el procedimiento en los tribunales y del respeto obligado a la presunción de inocencia, resulta evidente que la acumulación de controversias está desgastando seriamente la confianza de una parte importante de la ciudadanía.