Delcy Rodríguez ha pasado de ser una figura secundaria del chavismo a convertirse en la mujer más poderosa de Venezuela. Y lo más sorprendente es que lo ha hecho tendiendo puentes con Donald Trump, algo que hace apenas unos años parecía imposible. Hoy, mientras medio mundo sigue anclado en discursos ideológicos del pasado, ambos parecen entenderse por puro interés político y económico.
