Lo del Mercado del Mixto es la fotografía perfecta de una forma de gobernar que ya no sorprende, pero sigue indignando. Se anuncia una obra como “estratégica”, se vende como prioridad política y, al final, Ceuta acaba devolviendo 3,8 millones de euros de fondos europeos por no haber sido capaz de ejecutar el proyecto en tiempo y forma. Eso es lo que ha trascendido y lo que el propio Gobierno ha tenido que explicar públicamente.
