En los últimos años, la lucha contra la violencia machista ha ido ganando espacios donde antes ni siquiera se pensaba que hicieran falta. Ahora, la posibilidad de que los Colegios de Enfermería se conviertan en Punto Violeta es una de esas ideas que, cuanto más se piensa, más sentido tiene. No se trata solo de poner un cartel o una mesa informativa: hablamos de crear lugares seguros donde cualquier mujer pueda acudir si se siente acosada, amenazada o simplemente necesita ayuda.
