Desde su nombramiento como director del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), el nuevo responsable ya está generando más ruido que soluciones. En poco más de un mes al frente del centro ha habido tensiones y conflictos con distintos actores implicados, desde las organizaciones que colaboran en la atención a los migrantes hasta el propio personal del CETI. Y la razón parece evidente: nunca tuvo competencias ni experiencia en temas migratorios, algo que se está haciendo notar de manera preocupante.
