La reciente revuelta en el campamento de Piniers y los altercados en el Hostal “Entre Dos Mares” han vuelto a evidenciar el descontrol que rodea la gestión de los menores extranjeros no acompañados en Ceuta. No podemos seguir permitiendo que esta situación afecte la convivencia en nuestra ciudad y que los incidentes se normalicen. Es momento de replantear las medidas actuales y, con urgencia, encontrar una solución definitiva que priorice el regreso de estos menores con sus familias en sus países de origen, donde realmente pueden recibir la supervisión y el cuidado que aquí no se les puede ofrecer.
