El presidente de Melilla, Juan José Imbroda, ha asegurado recientemente que no está preocupado por la posibilidad de una nueva Marcha Verde sobre la ciudad. Según su opinión, y en el mismo tono que se utiliza para Ceuta, la idea de que Marruecos pueda emprender un acto de esa magnitud es, hoy por hoy, completamente inviable. Esta afirmación, aunque pueda sonar tranquilizadora, no deja de ser un recordatorio de la complejidad de la situación política y geoestratégica que vivimos en estas ciudades autónomas.