El reciente acuerdo entre el Gobierno de Pedro Sánchez y Junts para la reubicación de los MENAS (Menores Extranjeros No Acompañados) deja una sensación de falta de rumbo claro. Es cierto que una solución a la presión migratoria es un paso necesario, pero la medida en sí misma no aborda el problema de fondo. Los MENAS deben ser atendidos en sus países de origen, junto a sus familias, no a millas de kilómetros en España. Porque al final, lo que se está haciendo es abrir las puertas a una migración masiva, dejando de lado las verdaderas soluciones.