La Autopista Nacional
Typography
0
0
0
s2smodern

El reparto de menores migrantes entre comunidades autónomas, lejos de ser una solución solidaria y ordenada, se está convirtiendo en una fuente creciente de tensión social y política. La falta de un plan claro, transparente y consensuado está generando malestar tanto entre los ciudadanos como entre los propios gobiernos regionales, que se ven desbordados o directamente ninguneados por decisiones impuestas desde Madrid.

El reparto de menores migrantes entre comunidades autónomas, lejos de ser una solución solidaria y ordenada, se está convirtiendo en una fuente creciente de tensión social y política. La falta de un plan claro, transparente y consensuado está generando malestar tanto entre los ciudadanos como entre los propios gobiernos regionales, que se ven desbordados o directamente ninguneados por decisiones impuestas desde Madrid.

Los ciudadanos perciben que se está improvisando con un tema muy delicado. En barrios donde ya hay carencias de servicios públicos o inseguridad, la llegada de menores tutelados sin recursos suficientes para su integración solo aumenta la crispación. Y esa crispación, mal gestionada, puede derivar en enfrentamientos o discursos radicales que no benefician a nadie, especialmente a los propios menores.

Entre comunidades la cosa tampoco va mejor. Hay reproches, acusaciones de insolidaridad y decisiones unilaterales que solo avivan las diferencias. Algunas autonomías se sienten obligadas a asumir cargas sin apoyo económico ni logístico suficiente, mientras otras rechazan de plano cualquier reparto, generando una sensación de “sálvese quien pueda” muy poco edificante.

El Gobierno central tiene que dejar de mirar hacia otro lado. No se puede gestionar un fenómeno migratorio tan complejo con parches y llamadas de última hora. Hace falta una política clara, justa y coordinada, que tenga en cuenta tanto los derechos de los menores como la capacidad real de acogida de cada territorio.

Porque si algo está claro es que ni el rechazo ni la improvisación pueden ser la respuesta. Hay que abordar este reto con responsabilidad y sentido común, pensando en soluciones reales y duraderas que eviten que la tensión siga creciendo. Y para eso hace falta algo tan básico como el diálogo. ¿Tan difícil es?

0
0
0
s2smodern
Joomla SEF URLs by Artio
Ceuta, Miercoles 29 de Julio del 2026

Publicidad