Este fin de semana, las pruebas para ingresar a la Guardia Civil fueron suspendidas debido a un error en el etiquetado de una de las cajas que contenían los exámenes. Este contratiempo ha generado incertidumbre entre los miles de aspirantes que ven cómo su esfuerzo y preparación quedan en vilo. Más allá del error logístico, la suspensión de las pruebas trae consigo una reflexión sobre la necesidad de reforzar la confianza en los procesos selectivos en España.
