Lo vivido este miércoles con la comparecencia de Leire Díez y la irrupción estelar de Aldama es un nuevo capítulo de ese lamentable espectáculo que algunos ya llaman, con razón, el “circo del sanchismo”. Un escenario donde la política se convierte en teatro barato, los cargos públicos parecen actores de segunda y la dignidad institucional brilla por su ausencia.
