El presidente de Melilla, Juan José Imbroda, ha dicho alto y claro lo que muchos piensan pero pocos se atreven a verbalizar: la Conferencia de Presidentes convocada para el 6 de junio en Barcelona “no vale para absolutamente nada”. Y no le falta razón. En un contexto en el que el Gobierno de Pedro Sánchez sigue cediendo, una y otra vez, ante los caprichos de los separatistas catalanes, este tipo de encuentros se convierten en puros paripés sin contenido real ni voluntad de consenso.
