El manifiesto de Jordi Sevilla no cae del cielo ni llega por capricho. Es, más bien, un aviso a navegantes dentro del PSOE, una llamada a frenar y pensar cuando muchos sienten que el rumbo actual conduce a un callejón sin salida. Sevilla pide debate, autocrítica y menos consignas, algo que en cualquier partido sano debería sonar a música celestial.
