La Autopista Nacional
Typography
0
0
0
s2smodern

No es para menos. Lo que ha dicho Emiliano García-Page estos días no es solo una declaración política, es un grito de sentido común: elecciones para que “hablen los españoles”. En plena tormenta de pactos y acuerdos que muchos consideran poco claros, Page pone sobre la mesa algo básico: la ciudadanía debe tener la última palabra. Y eso, en un país donde la política parece a veces más un juego de despachos que un reflejo de lo que quiere la gente, no es poca cosa.

No es para menos. Lo que ha dicho Emiliano García-Page estos días no es solo una declaración política, es un grito de sentido común: elecciones para que “hablen los españoles”. En plena tormenta de pactos y acuerdos que muchos consideran poco claros, Page pone sobre la mesa algo básico: la ciudadanía debe tener la última palabra. Y eso, en un país donde la política parece a veces más un juego de despachos que un reflejo de lo que quiere la gente, no es poca cosa.

Lo que más ha sorprendido a muchos es su reacción ante la financiación acordada entre Sánchez y Junqueras. Calificarlo de “ofensa” no es exagerado. Desde fuera, ver cómo se negocian apoyos con dinero público resulta chocante. Page lo entiende así, y lo dice alto y claro: la política no puede ser un trueque sin transparencia, ni un billete hacia pactos que muchos ciudadanos ni imaginan.

Y es que García-Page no se anda con medias tintas. Mientras algunos juegan al equilibrio y la diplomacia, él denuncia lo que percibe como injusticia. No es cuestión de partidos ni de simpatías; es una cuestión de respeto a la gente que vota, que confía y que espera que su voz no sea secuestrada por acuerdos entre bambalinas.

Que grande es Page por recordarnos algo tan sencillo y a la vez tan olvidado: la soberanía reside en el pueblo. No hay excusas ni explicaciones complicadas que valgan si el ciudadano siente que su voto es solo un trámite. Que la política sea para la gente y no para los que se sientan en despachos debe ser la máxima.

Lo de Page no es solo un gesto político: es una llamada a la sensatez. Mientras Sánchez y sus aliados siguen con pactos que levantan ampollas, Page recuerda lo esencial: las elecciones no son un juego; son la voz de España. Y esa voz, a veces, tiene que ser escuchada antes que cualquier acuerdo.

0
0
0
s2smodern
Joomla SEF URLs by Artio
Ceuta, Miercoles 29 de Julio del 2026

Publicidad