La semana arranca con una cita incómoda en el Senado para María Jesús Montero, que tendrá que dar explicaciones sobre el papel de la SEPI en una supuesta trama de corrupción vinculada al entorno del Gobierno. No es un asunto menor: cuando un organismo público que gestiona miles de millones aparece en el foco, la transparencia deja de ser una opción para convertirse en una obligación.
