El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha vuelto a decir lo evidente: que el Estado cumpla la ley y que todas las comunidades autónomas aporten los datos sobre los menores extranjeros no acompañados (MENAS) para poder avanzar en un reparto justo. Es de sentido común. Y sin embargo, seguimos en las mismas. ¿Cómo puede ser que algo tan básico y legal no se esté cumpliendo? Es que cuesta creerlo.