El Gobierno de Pedro Sánchez ha vuelto a atrincherarse en la defensa cerrada de Begoña Gómez, como si de una causa sagrada se tratara. Da igual lo que salga a la luz, incluso correos que revelan cómo una asesora suya intermedió con 11 empresas: la respuesta oficial sigue siendo la misma, “no hay nada”. El problema es que, a estas alturas, repetir esa consigna suena más a burla que a argumento. ¿También se los ha inventado el juez Peinado?