La última ocurrencia del Gobierno de Pedro Sánchez ha vuelto a estrellarse contra la realidad. La Comisión Europea ha sido clara y contundente: el gasto contra el cambio climático no cuenta como inversión en Defensa. Y es que, por mucho que el Ejecutivo intente camuflar su falta de compromiso con las Fuerzas Armadas bajo la excusa de lo “verde”, Bruselas no traga. El Gobierno quería ensanchar la definición de gasto en defensa para colar inversiones climáticas, pero la respuesta europea desmonta, una vez más, su estrategia de escapismo.