En muchos supermercados se está convirtiendo en norma absurda eso de que, llegada las 22:00, la cajera se niegue a cobrar alcohol. Da igual si eres mayor de edad, da igual si el supermercado cierra a esa misma hora. Si el reloj marca las diez, adiós al vino para cenar o la cerveza del partido. Y no, no hablamos de chavales intentando colársela a la cajera, hablamos de adultos que cumplen con la ley pero son tratados como si no.
