Con la llegada del calor, las playas y piscinas se llenan… y también los lineales de los supermercados y farmacias con cremas de protección solar de todo tipo. Pero este año los consumidores han dicho basta. Varias asociaciones han lanzado una campaña para exigir más transparencia en el etiquetado de estos productos y un control más riguroso sobre la eficacia real que prometen. Porque no es de recibo que algunas marcas vendan seguridad cuando, en realidad, están ofreciendo poco más que un placebo.
