La sesión plenaria de los presupuestos de 2026 dejó algo más que números: dejó frases para enmarcar y verdades incómodas. En medio de la tensión habitual, Fátima Hamed demostró que, cuando se habla claro, las cuentas no solo cuadran, también retratan. Porque no todo es sumar partidas; a veces hay que sumar coherencia.
