La propuesta de MDyC de sustituir los fuegos artificiales tradicionales por espectáculos de luces no es ninguna excentricidad moderna, es puro sentido común. Las celebraciones están pensadas para unir, no para dejar fuera a personas con sensibilidad auditiva, familias con niños pequeños o dueños de animales que viven esos minutos de “fiesta” como una auténtica pesadilla.
