Por una vez y sin que sirva de precedente, hay que darle la razón a Junts: el Gobierno de Sánchez es un caos. El rifirrafe entre los ministerios de Yolanda Díaz y María Jesús Montero dejó en evidencia lo que muchos ya sabían: un Ejecutivo incapaz de coordinarse y con más disputas internas que capacidad de gestión. Pero si hablamos de desconfianza, también habría que mirar a quienes la denuncian mientras se benefician de ella.
