La seguridad en los centros educativos debería ser una prioridad incuestionable. Sin embargo, en Ceuta nos encontramos con situaciones que ponen en duda este principio básico. El CEIP “José Acosta” es un claro ejemplo de ello: un edificio con problemas estructurales evidentes que, en lugar de ser atendidos con urgencia, parecen quedarse atrapados en el laberinto de la burocracia.
