Ceuta ha amanecido con una alerta amarilla por lluvias intensas y fuertes rachas de viento. Protección Civil no lanza advertencias por capricho, y sería un error tomarlas a la ligera. Cada año vemos cómo temporales como estos pueden causar estragos, desde inundaciones en calles y garajes hasta desprendimientos y cortes de tráfico.
Ceuta ha amanecido con una alerta amarilla por lluvias intensas y fuertes rachas de viento. Protección Civil no lanza advertencias por capricho, y sería un error tomarlas a la ligera. Cada año vemos cómo temporales como estos pueden causar estragos, desde inundaciones en calles y garajes hasta desprendimientos y cortes de tráfico.
Sin embargo, todavía hay quienes restan importancia a estas alertas y salen a la calle sin precaución, poniendo en riesgo su seguridad y la de los servicios de emergencia. No se trata de sembrar el pánico, sino de actuar con responsabilidad: evitar desplazamientos innecesarios, asegurar objetos en balcones y azoteas y estar atentos a las recomendaciones oficiales.
La experiencia nos ha enseñado que Ceuta, con su orografía y su ubicación, no es ajena a los efectos de los temporales. No podemos esperar a que haya daños o desgracias para tomarnos en serio estos avisos. La prevención es la mejor herramienta para evitar problemas mayores.
Así que, cuando Protección Civil avisa, lo mínimo que podemos hacer es prestar atención. No cuesta nada tomar precauciones y, a cambio, podemos evitar accidentes y situaciones lamentables. La seguridad empieza por la responsabilidad de cada uno.
