La desigualdad de género no se jubila. Un reciente informe ha vuelto a poner el dedo en la llaga al evidenciar que las mujeres siguen encontrando más obstáculos que los hombres para acceder a una jubilación anticipada, y en muchos casos, incluso a una pensión digna. El sistema, lejos de ser neutral, arrastra décadas de desventajas acumuladas por las mujeres en el mercado laboral: carreras más cortas, sueldos más bajos, interrupciones por cuidados... todo suma, o más bien resta, cuando llega la hora del retiro.
