Otra vez el CSIF ha tenido que plantarse frente a la Delegación del Gobierno en Ceuta para alzar la voz. ¿El motivo? Las promesas incumplidas de la ministra de Sanidad, que ya parecen formar parte del paisaje político cuando se trata de nuestra ciudad. La concentración no fue un arrebato, sino una llamada de atención por parte de quienes, día tras día, sostienen nuestro sistema sanitario con recursos escasos y muchas veces con la moral por los suelos.
