El caso de las tres personas detenidas por usar recetas médicas falsas en Ceuta no es solo un asunto policial. Detrás de este fraude se esconde una preocupación mayor: el abuso de nuestro sistema sanitario, que es limitado, costoso y, muchas veces, mal gestionado. Estas recetas fraudulentas no solo afectan a las farmacias que despachan medicamentos de buena fe, sino que también suponen un golpe directo a la credibilidad y sostenibilidad del sistema público de salud.
