Ceuta ha cerrado mayo con 73 parados menos. La cifra es positiva, sin duda, pero conviene no perder la perspectiva. En una ciudad con más de 10.000 personas inscritas en las listas del desempleo, una bajada tan leve no es motivo para lanzar las campanas al vuelo. Más bien es un pequeño alivio, un dato que invita a seguir empujando, pero que también obliga a mirar con seriedad la fragilidad de nuestro mercado laboral.
