Juan Vivas ha dicho que está “plenamente convencido de la inocencia de Mabel Deu”. Y nosotros también. Como lo estuvimos de Susana, de Antonio, de Pedro, de Javier… de todos los que, en algún momento, formaron parte de su gobierno y acabaron sentados en un juzgado por decisiones que, curiosamente, nunca parecían ser suyas. Siempre hay alguien debajo que ejecuta, pero nunca nadie arriba que ordena.
