El descubrimiento del narcotúnel del Tarajal no fue solo una noticia de sucesos: fue un golpe directo a la confianza en nuestras instituciones. Hablar de pagos de hasta 100.000 euros por alijo a guardias civiles y de la implicación de un diputado local no es un simple escándalo, es dinamitar el relato de “frontera segura” y “Estado de derecho” en la línea más sensible de Europa.
