Las manifestaciones masivas contra Pedro Sánchez son un recordatorio claro de que, cuando el pueblo habla, el gobierno debe escuchar. Decenas de miles de personas han salido a las calles para exigir "elecciones ya", un grito que resuena con fuerza en todo el país. No es la primera vez que la ciudadanía se levanta en señal de descontento, y cuando esto ocurre de manera reiterada, la lógica democrática debería primar: el liderazgo debe reconsiderarse.