La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha demostrado su capacidad de previsión ante un fenómeno tan devastador como la DANA, o Depresión Aislada en Niveles Altos. Ocho días antes de que esta tormenta tomara fuerza, los meteorólogos ya habían emitido avisos detallados, alertando sobre la probabilidad de lluvias torrenciales y advirtiendo de sus efectos potencialmente catastróficos. Activaron la alerta máxima, dejando claro que la situación requeriría medidas excepcionales. Sin embargo, las advertencias no encontraron eco en las autoridades, y ahora enfrentamos una tragedia con más de 150 fallecidos.