Los Reyes han vuelto a las zonas devastadas por la DANA, reafirmando lo que ya dejaron claro en su primera visita: el compromiso con los españoles en los momentos difíciles. Con su gesto y sus palabras, «Hay que seguir unidos», han logrado lo que tantos en la política parecen olvidar: estar donde realmente se les necesita, no solo como representantes, sino como símbolos de empatía y responsabilidad. Mientras tanto, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, opta por seguir dirigiendo los esfuerzos desde la comodidad de Madrid, demasiado lejos para entender el barro y el agua que aún marcan la vida de muchos.