La reciente decisión de Israel de cerrar su embajada en Irlanda ha puesto el foco en la postura de muchos países europeos frente al conflicto en Gaza. Las declaraciones del primer ministro irlandés, Simon Harris, calificando la situación como un "genocidio", han tensado las relaciones hasta el punto de que Israel ha decidido que no tiene sentido mantener una representación diplomática en un país que considera hostil. ¿Es esta una medida aislada o el principio de un distanciamiento más amplio?