Es curioso cómo algunos políticos parecen tener siempre la receta perfecta para lo que deben hacer los demás, pero nunca aplican el cuento en casa. Ahora los socialistas piden un plan de ahorro de agua en las instalaciones públicas. Muy bien, nada que objetar; todos debemos ser responsables con un recurso tan valioso. Sin embargo, sería mucho más convincente si empezaran el ejemplo desde dentro, porque el agua, además de ahorrarla, hay que ganársela.
