El presidente de Ceuta, Juan Vivas, ha vuelto a pedir “más Estado” para hacer frente a los desafíos que afronta la ciudad, especialmente en lo que respecta a la presión migratoria. Entre sus demandas, insiste en el traslado de menores extranjeros no acompañados a la península, una solución que, aunque alivia temporalmente la carga sobre los recursos locales, no resuelve el problema de fondo. Porque la verdadera solución pasa por devolver a estos menores a su país de origen, con garantías y junto a sus familias.
