Por una vez, los senadores de Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla han dejado de lado siglas y colores para unirse en una causa justa: exigir el pago de las bonificaciones aéreas que el Estado adeuda a las aerolíneas y que, de así seguir, podrían acabar afectando a los viajeros. No es un capricho, es una cuestión de derechos y de igualdad con el resto del país.
