En estos tiempos donde las malas noticias suelen copar los titulares, actos como el celebrado ayer nos recuerdan que la solidaridad sigue siendo un motor poderoso. La Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL) ha premiado a la empresa pesquera Fray Martín SL por su generosa donación de pescado tras la DANA de Valencia, y también ha reconocido el talento de tres escolares que, con sus dibujos, han plasmado el valor de ayudar a los demás.
En estos tiempos donde las malas noticias suelen copar los titulares, actos como el celebrado ayer nos recuerdan que la solidaridad sigue siendo un motor poderoso. La Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL) ha premiado a la empresa pesquera Fray Martín SL por su generosa donación de pescado tras la DANA de Valencia, y también ha reconocido el talento de tres escolares que, con sus dibujos, han plasmado el valor de ayudar a los demás.
Hay algo especial tanto en la acción desinteresada de una empresa como en la creatividad infantil en torno a la solidaridad. Por un lado, se reconoce el compromiso real de quienes tienen medios para ayudar; por otro, se siembra en las nuevas generaciones la idea de que un pequeño gesto puede cambiar mucho más de lo que imaginamos. Y es que, como bien dijo el presidente del Banco de Alimentos de Ceuta, “un grano es poco, pero muchos hacen una montaña”.
Más allá de los galardones, lo importante es el mensaje que deja este evento: en una sociedad cada vez más polarizada, la generosidad y la empatía deben unirnos sin distinción. Ceuta es un ejemplo de convivencia, y la labor del Banco de Alimentos refuerza esa idea de comunidad en la que todos, sin importar de dónde venimos o qué creemos, podemos aportar nuestro granito de arena.
El discurso de Juan Vivas, destacando que "los corazones de las personas siembran la semilla de la solidaridad", no es solo una frase bonita, sino una realidad que deberíamos aplicar más a menudo. Porque si algo nos ha enseñado este acto es que ayudar no es solo una cuestión de recursos, sino de voluntad. Y de eso, Ceuta va sobrada.
