En Ceuta, como en cualquier rincón de España, las tradiciones son algo más que eventos puntuales en el calendario: son el alma de nuestra identidad, los recuerdos de nuestra infancia y el legado que dejamos a las futuras generaciones. Por eso, sorprende y, francamente, indigna que el Gobierno local haya decidido adelantar la cabalgata de Reyes al sábado, 4 de enero, por la previsión de lluvias. Sí, es cierto que el clima puede jugar malas pasadas, pero ¿de verdad es este motivo suficiente para trastocar una tradición tan arraigada?
