En un rincón del tiempo, marcado por las páginas de la historia, Ceuta ha vuelto a demostrarnos que el pasado no se olvida, sino que se cuida y se restaura. La recuperación de dos libros clave, el Libro de Jorge Seco de 1586 y el Libro del Hospital de San Blas (1662-1682), no es solo un acto de preservación, sino una declaración de amor a nuestras raíces. En cada hoja, en cada trazo de tinta, se esconden las voces de quienes forjaron nuestra ciudad, y hoy esas voces resucitan para enseñarnos quiénes somos.
