Otra vez la misma historia. CCOO ha encontrado un nuevo objetivo en su particular cruzada: si antes fue Trace, ahora le ha tocado a Servilimpce. Para este sindicato, todas las empresas de limpieza viaria son malas, todos los directivos son nefastos y, si pudieran, hasta los propios trabajadores serían sospechosos. Da igual quién está al frente, ellos siempre encuentran algo que denunciar, siempre con la calculadora política en la mano y el altavoz de ciertos medios para amplificar su discurso. Esto es comparable al que asiste al médico y le dice al doctor que Le duele aquí, aquí, aquí y aquí... Señalando con el dedo y el doctor Le dice que lo que tiene es el dedo roto.
