En los últimos días, la polémica ha salpicado al Teléfono Único de Emergencias 112 tras las acusaciones de una asociación animalista que lo señala por presunta mala praxis. Más allá del ruido mediático, lo que está en juego aquí es algo más serio: la credibilidad de un servicio esencial y la tranquilidad de la ciudadanía.
