La política en Ceuta parece haberse convertido en un deporte de echar balones fuera. Cuando no es el INGESA, es la financiación para los menores extranjeros no acompañados (MENA), y en ambos casos el resultado es el mismo: indiferencia, parálisis y ninguna solución real. Ahora, el consejero Gaitán dice que hay incertidumbre sobre los fondos para atender a estos menores, y lo peor de todo es que lo dice como si fuera un observador externo, no como parte de un Gobierno que debería estar exigiendo respuestas claras y rápidas. La pregunta es: ¿por qué no lo están haciendo?
