La advertencia de la CECE no suena a exageración ni a queja habitual de las que se dicen para cubrir el expediente. Suena a preocupación de verdad. De esas que nacen cuando quienes están en el terreno ven venir el problema antes de que los despachos lo entiendan. Y lo que se viene, según apuntan, no es menor: más controles en la aduana de Algeciras justo cuando todo ya va al límite.
