El verano avanza y, con él, la sombra de los incendios forestales vuelve a cernirse sobre toda la geografía española. Las imágenes de montes calcinados en la península nos recuerdan la fragilidad de nuestro ecosistema. En Ceuta, con una masa forestal singular y limitada, el riesgo no es menor. Por ello, la concienciación y la acción institucional continuada son las mejores herramientas para proteger nuestro patrimonio natural.
