Este miércoles, Ceuta se sumaba al Día Mundial para la Prevención del Suicidio, una fecha que no debería pasar desapercibida en nuestra agenda ciudadana. Hablar de suicidio sigue siendo un tabú en muchas familias y espacios públicos, y ese silencio solo contribuye a la desinformación y al estigma. Reconocer el problema y abrir canales de diálogo es, sin duda, el primer paso para salvar vidas.
