El PSOE local ha vuelto a protagonizar un episodio que roza el esperpento: anunciar con bombo y platillo un Plan Integral contra la Islamofobia para luego retirarlo en cuanto una enmienda polémica puso el debate cuesta arriba. Una retirada a destiempo que no hace más que evidenciar la falta de convicción y el miedo a enfrentarse de verdad a los problemas de la ciudad. Si se lleva algo al Pleno, lo mínimo es defenderlo con firmeza, no salir corriendo a la primera crítica.
