Se suele decir que no llueve a gusto de todos, y eso es lo que está pasando con los Presupuestos Generales del Estado. Siempre este documento genera un sin fin de críticas por parte de los diferentes grupos parlamentarios que conforman la Asamblea. Mientras unos lo ven insuficientes otros los defienden y aseguran que son mejores que nunca. Esto lo único que evidencia es que los partidos solo miran para sus propios intereses, intereses electoralistas y partidistas, barriendo siempre para casa y vendiendo la película según a cada cual les venga mejor.