Hablar de que en esta vida hay que procurar ser lo más feliz posible es una perogrullada y que muchas de las mentiras que hay en este mundo son consecuencia de una envidia oculta con la que se pretende prender la mecha del odio es una soplapollez.
Hablar de que en esta vida hay que procurar ser lo más feliz posible es una perogrullada y que muchas de las mentiras que hay en este mundo son consecuencia de una envidia oculta con la que se pretende prender la mecha del odio es una soplapollez.
Los bomberos de la ciudad están totalmente desbordados con los continuos incendios de contenedores que se viene produciendo desde hace años, sin que nadie haga nada para remediarlo.
Reflexionando un poco sobre la situación política y el talante que en ocasiones muestran algunos políticos, no he podido dejar de reflexionar sobre algunas frases a las que muchos políticos se agarran cuando no cumplen su palabra y luego se ven atacados por los medios de comunicación o por quienes se han visto afectados.
Lamentablemente vengo observando que existen muchos políticos que, no contentos con extorsionar a aquellos que no pasan por el aro de lo que ellos pretenden, inician una campaña de humillación continuada que no es buena para nadie.
No es la primera vez que me refiero en esta columna al tirano rey de Marruecos, Mohamed VI. Desde el 17 de mayo de 2021, cuando el tirano Mohamed VI fletó decenas de autocares para perpetrar la invasión que puso en jaque la integridad de Ceuta, arrebatándole a las familias marroquíes a muchos de sus hijos, engañados, para satisfacer su ego y sus ansias de extorsión a España, se están viendo prácticamente a diario cómo familias marroquíes llaman desesperadas a los medios de comunicación para intentar buscar ayuda y encontrar a esos hijos que aquel fatídico día 17 de mayo de 2021 fueron engañados por su rey.